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El público en twitter que ama la crónica roja, caso Diario Extra

La crónica roja es el género periodístico “bastardo”, el hijo no reconocido de las noticias de Actualidad o de información Social. Es el género al que los lectores miran; algunos de forma sigilosa porque quieren que no los identifiquen con ese tipo; y otros, ya apropiados, que toman esas noticias como temas del diálogo del día a día con sus familias.

Ese género, en el papel impreso, tiene un target o público específico que se embarca todos los días en la lectura de un periódico llamado Extra, nacido en la ciudad de Guayaquil, Ecuador, en 1974. Su género es el sensacionalismo.

A partir de una metodología mixta en la que hay un predominio de la cualitativa, se han estudiado los perfiles de los consumidores del Diario, tanto los que leen la versión impresa como los que lo hacen en su formato digital. Se han realizado grupos focales y entrevistas a expertos; y se ha aplicado la Teoría de Usos y Gratificaciones para evidenciar los usos que se le da al medio por parte de los lectores.

La metodología cuantitativa ha sido útil en el estudio de la versión impresa, en la que se he enfatizado la razón de existencia y de éxito del Diario por tantos años.

El público de Diario Extra es fiel históricamente. En su mayoría son hombres, de 25 a 55 años, dedicados al comercio informal y con estudios que llegan al bachillerato. Poseen un rito de llevar el medio en el bolsillo trasero de sus pantalones; lo observan y lo leen en sus jornadas de descanso o al medio día.

Otros, como taxistas y choferes o ayudantes de buses, lo llevan en sus asientos esperando que algún pasajero se lo preste. O simplemente pasa allí como un membrete.

El periódico es utilizado por sus usuarios para responder a ciertas necesidades, de acuerdo a la Teoría de Uso y Gratificaciones. Jesús Martín Barbero, teórico español de la comunicación, señalaba que lo importante que acontece en ese proceso de comunicar no es solo la posesión de objetos, sino los usos que se le da al producto o servicio, y en el que se generan nuevas demandas culturales; así como las gratificaciones que da el medio de comunicación a su usuario.

En esa versión, Extra responde a necesidades de seguridad, de afecto (social) y de reconocimiento.

En la versión digital del Diario, especialmente en las redes sociales, se vive diferente. Extra le ha apostado al Twitter y allí ha desglosado todo su esfuerzo, seleccionando noticias, imponiendo un modelo de comunicación visual más limpio que el Diario impreso, un texto que maneja los mismos titulares; pero que su contenido se lee más rápido y es un poco más formal.

El público que ha respondido a la lectura del Diario, en versión digital, gusta de la crónica roja y del sensacionalismo. En sus perfiles narran que son profesionales, especialmente abogados y estudiantes de derecho, amas de casa, y jóvenes. Sus expectativas se centran en el informarse y el entretenerse.

Otros incluso lo toman con una ayuda para encontrar casos judiciales en los que se puede trabajar; y algunos tratan de considerar a Extra como un enganche para los productos que comercializan.

Bajo ese escenario, el futuro de la crónica roja se mantiene arriba con Twitter; y la gran pregunta es: ¿qué de nuevo se puede ofrecer a un público que se ha conformado con el entretenimiento?

Palabras claves: crónica roja, twitter, digital, periódico, Extra

Firmantes

Nombre Adscripcion Procedencia
CLAUDIA PEZO CUNALATA UNIVERSIDAD DE GUAYAQUIL ECUADOR

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