S03-29

S03-29

El papel de la divulgación científica en la incorporación de saberes de primer grado dentro de la reflexión filosófica

La conocida polémica Sacristán-Bueno acerca del papel de la filosofía en el conjunto del saber  ha sido recuperada durante estos últimos años en diferentes ámbitos nacionales (un debate en la UNED, la relectura propuesta por Moreno Pestaña o la propuesta por Fuentes Ortega, un seminario de doctorado en la UCM,  etc.) y basta enunciarla junto con sus limitaciones filosóficas, enfocada desde cualquiera de sus interpretaciones, críticas o matizaciones, para entender que, en realidad, no puede ni debe desligarse de la crisis filosófica de la modernidad y las propuestas kantiana y leibniziana respecto de la milenariamente problemática relación entre experientia y ratio. Puede revestir cierto interés explicitar la tradición (mucho más compleja) en que se enmarcan las consecuencias directas de dicha polémica. Para ello, se tratarán muy brevemente las propuestas de Russell, Schlick y Ramsey para estudiar la relación entre la filosofía y los conocimientos científicos subrayando que es, precisamente, en la tradición del círculo de viena en la que se desenvuelven los desarrollos temáticos de la filosofía de la ciencia general (búsqueda de criterio de demarcación), especial (análisis filosófico de resultados concretos) y la lógica aplicada (ámbitos donde este debate constituye su propio núcleo).

La presente comunicación busca así explicitar y ordenar los problemas de manera actualizada en torno a la compleja relación entre los saberes científicos y la reflexión filosófica.  atendiendo para ello al paradigma del conocimiento eminentemente divulgativo (de difusión de resultados) utilizando las cuestiones anteriores (debate Sacristán-Bueno como última manifestación de una tradición rastreable en las propuestas kantianas, en términos modernos) como pretexto para subrayar el doble problema al que nos enfrentamos en la actualidad. Dicho conocimiento divulgativo o de difusión de resultados se traslada al ámbito académico-científico como un caso de «ciencia de la posverdad» (por analogía a su aplicación en el ámbito de la política) o «posciencia», que en el campo de la filosofía plantea estas dos aporías:

1.- Que si se parte de la tradición analítica por la cual incorporar a los saberes de primer grado o científicos una reflexión filosófico-conceptual en tanto que reflexión de segundo orden, se está incorporando dicha reflexión filosófica como un saber de segundo orden precisamente a partir de una distinción (grado cero) entre ordenación de saberes (en un primer nivel y un segundo nivel científico y filosófico respectivamente) que adolecen de un criterio de demarcación (crítico) que, de existir, no podrá fundamentarse (ni filosófica ni científicamente). Esto es relevante por cuanto los desarrollos propios de la lógica aplicada y la filosofía de la ciencia se encuadran en líneas muy cercanas a esta concepción: y la diferenciación entre difusión del conocimiento y producción de resultados científicos susceptibles de incorporar en una filosofía se diluye problemáticamente. Se pondrán ejemplos de esta catastrófica consecuencia y la reflexión (filosófica) estructurada a partir de conocimientos de caracter eminentemente divulgativos (difusión) hasta generar la institucionalización de dicha «posciencia» como punto de partida.

2.- Que si nos enmarcamos en la postura contraria pero especular  a la anterior (como, de hecho, es el caso del propio Sacristán encuadrado en el materialismo dialéctico científico) hemos de considerar que la reflexión filosófica, en tanto que sustantiva, habrá de, en el mejor de los casos (pues ni siquiera será necesario justificar esta necesidad) incorporar en su seno conocimientos y resultados científicos ad hoc respecto de sus propias coordenadas. Se puede eliminar la ordenación de conocimientos (primer-segundo grado) pero no la problemática. En este sentido, la mera posibilidad de ignorar ciertos conocimientos científicos en un contexto filosófico (así como la mera posibilidad de incorporarlos adecuándolos a una sistematización previa configurada necesariamente sin tener en cuenta dichos conocimientos) hasta generar la institucionalización de dicha «posciencia» como punto de llegada abre la conclusión de la presente comunicación.

Las dos posibilidades confluyen ante el peligro de la reflexión basada en saberes meramente divulgativos tomados como científicos en un proceso análogo al desarrollo de la posverdad en política en un contexto académico. Pero la complejidad de la motivación parece exigir como única salida a esta aporía un programa crítico (filosófico) capaz de ofrecer una tercera vía.

[Los ejemplos y alusiones a casos concretos se plantearán siempre desde de los resultados de las investigaciones que han motivado la presente comunicación: el estudio de semánticas modales y su aplicación a ciertas áreas de la física matematizada]

Firmantes

Nombre Adscripcion Procedencia
José Alejandro Fernández Cuesta Universidad Complutense de Madrid España

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