S01-07

S01-07

La falacia del punto medio en el debate público

Método:

Las fuentes para la redacción de esta comunicación pertenecen a la retórica clásica como Aristóteles, Cicerón y Schopenhauer, o a la filosofía, como Kelsen y Matha Nussbaum. Los ejemplos de la falacia del punto medio son tomados de debates públicos actuales.

Introducción:

Aristóteles opinaba que se puede encontrar la virtud igual que el geómetra puede encontrar el punto equidistante de los dos extremos de una recta. De ahí que la virtud sea un medio entre dos extremos, que son dos vicios (uno por exceso y otro por defecto). El punto medio, mesotes, representa la postura de la moderación. Cuando alguien, en el discurso público, apuesta por el punto medio entre dos posiciones extremas se arroga virtudes como sentido común, espíritu dialogante, justicia, imparcialidad y tolerancia. Incluso existe el tópico de que el éxito electoral se sitúa en medio de una línea claramente delimitada entre tendencias políticas, de modo que situarse en el punto medio se considera un indicio de éxito. Sin embargo, situarse en el punto medio no garantiza estar del lado de la justicia. El punto medio es un lugar común que, en muchos casos, constituye una falacia argumentativa.

Discusión:

Kelsen, en su obra ¿Qué es la justicia? señala que la geometría solo puede dividir una recta en dos partes iguales sabiendo cuáles son los dos puntos extremos, y, en caso de conocerlos, el punto medio de la recta viene determinado por ellos. Por ello el filósofo del derecho sostiene que la doctrina del mesotes es tautológica. Aparentemente, la doctrina del punto medio nos permite encontrar la posición más virtuosa a un problema moral, pero realmente solo nos sirve para dar una apariencia de racionalidad (de cálculo) a una creencia moral que se ha asumido previamente. En efecto: si sabemos cuáles son los vicios, también sabemos cuál es la virtud, ya que la virtud es lo opuesto al vicio. Lo que suele ocurrir, sostiene Kelsen, es que la apariencia de cálculo encubre la creencia en la moral tradicional de la época.

A partir de esta argumentación de Kelsen podemos sostener que el argumento del punto medio tiende a ser conservador, pues en lugar de analizar qué es lo correcto en cada caso estudiando detalladamente todas las posiciones del debate público, deja la determinación de cuáles son las posiciones “extremistas” o “radicales” en manos de la autoridad de la moral, la ley o cualquier otro orden establecido. Es una moral convencional determinada la que determina lo que es demasiado y lo que es demasiado poco, y por tanto, la que determina cuál es el punto medio.

Resultados:

Este modo de argumentar puede ser una falacia porque aparenta que está realizando un razonamiento “técnico” pero en realidad solo está remitiéndose a una autoridad que no se hace explícita. Mediante esta operación se elude el debate sobre el fondo de la cuestión y se debilita a las partes adversarias, haciéndolas parecer desmesuradas. Por tanto, si el argumento se utiliza con la intención deliberada de situarse en el lugar del “éxito”, podemos afirmar que estamos ante una falacia. Los debates sobre los vientres de alquiler (a favor, en contra, o a favor en determinados supuestos); o de la legalización de la prostitución (a favor, en contra o en contra solo en determinados supuestos), son ejemplos del uso del argumento del punto medio en el discurso público.

Palabras clave: retórica, argumentación, falacia, prostitución, medios de comunicación, debate

Firmantes

Nombre Adscripcion Procedencia
Tasia Aránguez Sánchez Universidad de Granada España

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